Durante días, cientos de conductores permanecen varados en condiciones extremas, enfrentando temperaturas bajo cero, falta de oxígeno por la altitud y la ausencia de infraestructura básica para descansar, alimentarse o mantener una higiene adecuada.
El testimonio de este trabajador del transporte revela una situación alarmante: largas esperas a más de 4.200 metros de altura, acceso limitado a agua potable, exposición constante al frío extremo y la falta de espacios dignos para el descanso. Una realidad que pone en riesgo la salud, la seguridad y, en los casos más trágicos, la vida de quienes mantienen el comercio y la logística en movimiento.
La ITF y sus sindicatos afiliados continúan trabajando para que los trabajadores y trabajadoras del transporte cuenten con garantías adecuadas en los pasos fronterizos, incluyendo áreas de descanso seguras, acceso a servicios básicos, atención médica de emergencia y condiciones que protejan su salud, seguridad y dignidad laboral.